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Nieto y Hernández atrapados por operación secreta del FBI; se les concede fianza pero federales apelan la decisión

July 13th, 2017 under Noticias en Español
Los incriminados Carlos Nieto, izquierda, y Lorenzo Hernández

Los incriminados Carlos Nieto, izquierda, y Lorenzo Hernández

Por NICK WINCHESTER

nick@bigbendnow.com

PECOS — El caso federal por soborno contra Carlos Nieto y Lorenzo Hernández fue una operación secreta del FBI.

El agente especial del FBI Sean Powers, de Midland, al ser interrogado por el fiscal adjunto de los EE.UU. Monty Kimball, de Alpine, expuso el plan de la agencia sobre cómo atraparon a los dos funcionarios públicos y lo hizo bajo testimonio ante el magistrado de los EE.UU. David Fannin, de Marfa, la semana pasada durante una audiencia de comparecencia y detención que tuvo lugar en un juzgado federal tras sus detenciones la semana previa.

Hace mucho que Nieto es miembro del consejo escolar de Presidio y ex presidente del mismo y durante muchos años ha sido el coordinador de proyectos especiales para la ciudad de Presidio. Sin embargo, el pasado miércoles por la noche durante una reunión especial del consejo municipal, los concejales votaron unánimemente a favor de abolir el puesto, poniendo fin al empleo de Nieto.

Hernández es comisionado para el Condado de Presidio, ex alcalde y concejal de Presidio y ex profesor y entrenador de Presidio. Ahora es socio en una empresa de camiones en Presidio.

La declaración de Powers retrató a dos hombres de Presidio engañados por un agente del FBI que se hacía pasar por un hombre de negocios, detalló sus reuniones grabadas en varias ciudades del oeste de Texas y describió los muchos pagos que Nieto y Hernández recibieron para poder conseguir un contrato falso entre el Condado de Presidio y una empresa fantasma de software informático que el FBI creó en Westlake, Ohio. Hernández recibió 19,800$ y Nieto recibió 8,300$.

El tribunal escuchó una historia de avaricia, corrupción y poder de la investigación de dos años realizada por el FBI antes de escuchar a los testigos formados por un empleado federal actual, dos agentes federales de la ley jubilados, uno de los hijos de Nieto, un cura y un ex alumno de Hernández, todos los cuales testificaron a favor de los acusados.

A medida que las declaraciones se acercaban al mediodía, el juez fijó una fianza para Nieto y Hernández – que se acercaron al juez en uniformes de color naranja y encadenados de muñecas y pies – de 20,000$ cada uno, con un depósito en efectivo del 10 por ciento, o lo que serían 2,000$.

No obstante, Kimball, que argumentó que ambos hombres deberían permanecer encarcelados, presentó un recurso de apelación respecto a la decisión del magistrado, haciendo que ambos acusados permaneciesen en la cárcel de Sierra Blanca a la espera de una audiencia de apelación que está programado para el 19 de julio a las 9am ante el magistrado de los EE.UU. David C. Guaderrama, de El Paso, en el tribunal federal en Alpine.

Después de que Nieto fuera arrestado en Odessa, su padre Edmundo Nieto, que era desde hace muchos años un empresario y líder cívico en Presidio, murió el siguiente domingo. Se rezó el rosario el viernes y su funeral era el sábado en Presidio, pero Kimball se opuso a que Carlos Nieto asistiera al funeral, aunque accedió a que Carlos Nietos viera a su difunto padre en una funeraria en Fort Stockton para presentar sus últimos respetos, bajo la supervisión de los Marshals de los EE.UU.

A medida que Powers continuaba con su declaración, dijo que el FBI había colocado a un agente encubierto en Presidio para poder investigar lo que él describió como una “corrupción histórica.” No hubo ninguna declaración para aclarar el significado de esa expresión ni para explicar por qué el FBI se centró en Hernández y en Nieto.

El agente encubierto fingió ser un empresario influyente que buscaba hacer negocios con los gobiernos de la zona. Según la acusación – desprecintada el jueves – el 29 de septiembre de 2015, Hernández accedió a trabajar con el agente encubierto a cambio de 6,000$, que le fueron pagados durante una reunión en Austin en octubre de 2015. Hernández, según declaró el agente del FBI, dijo que ayudaría a conseguir licitaciones de trabajo en el Condado de Presidio. Para empezar, Hernández supuestamente quería el dinero para su campaña electoral, según escuchó el tribunal.

Durante una reunión entre Hernández y el agente encubierto que tuvo lugar el 4 de noviembre de 2015, Hernández pidió que le pagara entre 500$ y 1,000$ la semana a cambio de ser “un comisionado en su bolsillo,” contó el agente Powers al tribunal.

En una reunión con el agente encubierto en El Paso el 10 de febrero de 2016, Hernández recibió otros 3,000$ por su “apoyo continuo,” según dice la acusación. Durante la misma reunión, Hernández accedió a ayudar el agente encubierto a ganar el contrato del condado para unos servicios de gestión de documentos.

El FBI creó una empresa llamada S&K Computer Works para poder seguir con la operación secreta en relación a Nieto y Hernández. El contrato sería para la digitalización de los documentos y archivos del condado.

Durante una reunión que tuvo lugar el 27 de julio de 2016 en Midland, Hernández pidió otro pago, diciéndole al agente encubierto, “nunca venga a reuniones (con Hernández) con las manos vacías.” Hernández recibió 400$ durante esta reunión y otros 400$ menos de una semana después, el 31 de agosto, durante una reunión en El Paso en la que también estuvo presente Nieto. Según la acusación, el pago se hizo expresamente delante de Nieto, que se percató de la situación y pidió 5,000$ para ayudar a Hernández y el agente encubierto a conseguir el contrato para los servicios de gestión de documentos.

Powers describió cómo Hernández dijo que quería que Nieto participase en el trato porque “Carlos tiene el poder de pararnos en seco.”

Según Powers, Nieto montó una empresa llamada Kennedy Consulting y una cuenta bancaria. El FBI rastreó la cuenta al Banco Wells Fargo y a una dirección, que supuestamente pertenece a un hermano de Nieto que vive en Austin.

El 13 de septiembre de 2016, otro agente del FBI, que fingía ser Matthew Brown, representante de S&K Computer Works, dio una presentación detallada ante la Corte de los Comisionados del Condado de Presidio en la que describió cómo su empresa podría digitalizar todos los archivos del condado y montar un servicio de nube accesible al público. Según la acusación, Hernández era el responsable de colocar esa semana la presentación de Brown en el programa de la Corte de los Comisionados. Ese mismo día, Nieto se reunió en Alpine con el primer agente encubierto y recibió 2,500$. Powers dijo que Nieto contó al agente que ofrecería su apoyo para asegurar que S&K Computer Works ganara la licitación con el Condado de Presidio. Nieto también dijo al agente que podría establecer un contrato parecido con el ISD de Presidio y concertó una reunión al día siguiente entre Matthew Brown y la directora de tecnología de la escuela, Carmen Rudner.

Powers dijo al tribunal que Nieto dijo que el Ayuntamiento de Presidio estaba “demasiado insolvente” como para venderle los servicios de gestión de documentos.

El 9 de noviembre de 2016, durante una reunión pública de la Corte de los Comisionados del Condado de Presidio, Hernández hizo una moción para aprobar que el condado emitiera una solicitud de propuesta (RFP, por sus siglas en inglés) respecto al contrato para los servicios de gestión de documentos.

Nieto pidió más dinero del agente encubierto en una reunión que tuvo lugar el 15 de diciembre de 2016. Según la acusación, Nieto quería 3,000$ por adelantado y otros 2,500$ una vez fuera concedido el contrato a S&K. Powers dijo al tribunal que Nieto se quejaba a menudo porque estaba harto de ser funcionario público mal pagado. Una semana después, el 22 de diciembre de 2016, el agente encubierto envió a Nieto por correo 3,000$ en efectivo.

El 3 de febrero de 2017, el agente encubierto envió a Hernández un correo electrónico que contenía términos que debían ser usados en la RFP del Condado de Presidio para el contrato para los servicios de gestión de documentos. Según Powers, la RFP no contenía por completo los términos indicados por el agente encubierto pero que fue usado parte del texto.

Powers también declaró que durante una reunión de la corte de comisionados que tuvo lugar el 25 de abril en la que no estuvieron presentes Hernández ni el comisionado Eloy Aranda, Nieto instó el condado a aplazar la votación del contrato.

La Corte de los Comisionados del Condado de Presidio se reunió el 9 de mayo y habló del punto 21 en el programa, el contrato del condado para unos servicios de gestión de documentos. La acusación detalla cómo aquel día Hernández, junto con los comisionados Aranda y Loretto Vásquez, votaron a favor de conceder el contrato a S&K Computer Works. La comisionada Brenda Silva Bentley votó en contra de la medida, pero fue aprobada la moción. (Continúa en la página 5)

(Continuación de la página 4)

Powers contó al tribunal que tanto Nieto como Hernández ayudaron a convencer a Aranda y a Vásquez para que votasen a favor de S&K Computer Works. Más tarde ese mismo mes, el 22 de mayo, el agente encubierto se reunió en Alpine con Hernández y Nieto. Según la acusación, hablaron de la votación y el agente encubierto les entregó sus pagos acordados: 10,000$ a Hernández y 2,500$ a Nieto.

Nieto y Hernández fueron arrestados el jueves, 29 de junio: Nieto en Odessa y Hernández en Midland.

Powers dijo que tras sus detenciones, ambos supuestamente admitieron que lo que habían hecho estuvo mal.

En el contrainterrogatorio, David M. Guinn Jr., abogado defensor de Hernández, dijo a Powers que el FBI “mintió a la corte de los comisionados,” usted “mintió a la gente y a los contribuyentes.”

“No podíamos decirles que éramos agentes del FBI,” dijo Powers.

Powers dijo que el pasado viernes unos agentes del FBI explicaron la estratagema a la juez del Condado de Presidio Cinderela Guevara cuando los agentes entraron en el juzgado en Marfa y después de que fuesen detenidos Nieto y Hernández.

Durante su declaración, Powers describió a Nieto como un intermediario controlador que prefería trabajar entre bastidores, mencionando su influencia sobre las autoridades municipales y del condado. También declaró que Nieto accedió a presentar el agente encubierto de S&K al juez del Condado de Brewster Eleazar Cano.

Powers declaró que ambos hombres presentaban un alto riesgo de fuga, ya que la frontera con México está tan cerca de Presidio. Kimball dijo al juez que Nieto era un peligro a la comunidad debido a su gran influencia, mientras que el hermano de Hernández, fugitivo de la justicia estadounidense, vive en Ojinaga, Chihuahua, México, justo al otro lado del Río Bravo en frente a Presidio.

Kimball también dijo que Nieto “podía ir a Ojinaga y [seguir siendo] intermediario” en el Condado de Presidio.

Powers dijo que el FBI documentó 233 viajes realizados por Hernández desde Presidio hasta Ojinaga desde 2013 hasta 2015. Nieto cruzó el río en 65 ocasiones.

La abogada defensora de Nieto, Liz Rogers de Alpine, puso a cuatro testigos en el estrado que acreditaban el carácter de Nieto y que no supondría un riesgo de fuga: el agente federal jubilado Hipolito “Poli” Acosta, uno de los oficiales más condecorados en la historia de la ley federal que ha escrito tres libros sobre sus hazañas y que creció en Redford y Presidio y que conoce a Nieto desde hace muchos años; el agente federal jubilado Richard Joachim, que sirvió varios periodos de servicio en Presidio como agente de la Patrulla Fronteriza y como agente de Aduana de los EE.UU, y que se casó con una mujer de Presidio y sirvió en el consejo escolar de Presidio junto con Nieto; José “Joe” Tavarez, abogado, oriundo de Presidio y amigo de toda la vida de Nieto; y el padre Fabián Márquez, que ahora está con la Diócesis Católica de El Paso pero que antes fue el párroco en la iglesia católica en Presidio Santa Teresa de Jesús.

Rogers también reconoció a la esposa y los cuatro hijos de Nieto, que estaban presentes en el tribunal. También estuvo presente en el tribunal el hermano de Nieto que vive en Presidio, Mario Nieto.

“Se trata de una familia destacable y (Nieto) no supone un riesgo de fuga,” dijo Rogers.

Otros amigos de Nieto y Hernández – de Presidio y de otras partes – también estuvieron presentes en la sala.

Guinn puso a Olivia Ortiz en el estrado para decir que su hermano – Hernández – igualmente no suponía un riesgo de fuga y que ha vivido en la misma calle que ella en Presidio durante muchos años. Ella también declaró que el acusado no es como su otro hermano fugitivo de la justicia y que se quedaría en Presidio y lucharía contra los cargos a que se enfrenta.

También subieron al estrado como avales de la personalidad de Hernández Teodoro Escontrias, amigo de hace mucho tiempo, y Denia Rentería, ex alumna de Hernández.

El editor Robert Halpern contribuyó a este reportaje. 

Traducción de Miriam Halpern Cardona 

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